PLAN ESTRATÉGICO DE FORMACIÓN DE INGENIEROS 2012-2016 (PEFI)

PLAN DE ACCIÓN 2013 Y PROSPECCIÓN FUTURA

¿Cuáles son los logros más destacados que surgen de la aplicación de los planes  del primer año del Plan?


El PEFI fue lanzado formalmente por la Presidenta Cristina Fernández el 5 de noviembre de 2012 en Tecnópolis. El mismo, tiene como objetivo incrementar la cantidad de graduados en ingeniería en un 50% en 2016, y en un 100% en 2021 (tomando como base el 2010).

Para llevarlo a cabo, se propusieron objetivos generales en un horizonte de aplicación de cinco años, y objetivos específicos planificados anualmente. Los mismos, fueron planteados sobre tres ejes estratégicos; “Mejora de indicadores académicos”, “Aporte al desarrollo territorial sostenible” e “Internacionalización de las Ingenierías”.

Si bien para que los resultados de las acciones se reflejen en el incremento de graduados, es necesario un mayor tiempo de análisis, dentro de los planteados para este primer año los logros han sido mucho más de los esperados.  

Respecto al eje “Mejora de indicadores académicos”; se logró incrementar un 12% la graduación en el último año, llegando a 6.500 graduados en ingeniería y 1.300 graduados en agropecuarias.
Además, se concretó el lanzamiento de campañas tendientes a despertar vocaciones científicas en estudiantes secundarios, y se firmaron convenios de articulación entre universidades y colegios, quienes definieron los conocimientos y  competencias que debían poseer los alumnos antes de comenzar sus estudios superiores.

A través de las Becas del Bicentenario, se apoyó a 45 mil alumnos de carreras científicas y tecnológicas, y a 2 mil alumnos avanzados con más de 26 materias aprobadas.

A ello, se suma la firma de acuerdos con Cámaras Empresarias y empleadores para trabajar en conjunto en el fomento de la graduación de los empleados, la capacitación de docentes en educación semipresencial y a distancia, y la implementación de nuevas formas de evaluación para acreditar académicamente las competencias y conocimientos que los alumnos avanzados obtienen en sus lugares de trabajo.

Se implementaron los Sistemas de gestión de alumnos (test diagnóstico a ingresantes de 62 facultades de ingenierías) para obtener información sobre el rendimiento académico de los estudiantes y las causas que generan deserción; y se puso en marcha el Proyecto de Mejoramiento de la Formación en Ingeniería Informática, Sistemas y Computación para 61 carreras de 39 universidades.

Además, se finalizó el Proyecto Regional de Formación en Capacidades Emprendedoras en Facultades de Ingeniería (PRECITyE) conjuntamente con Chile y Uruguay, se está trabajando un acuerdo con CONFEDI para el desarrollo de una plataforma virtual cooperativa para la formación en idiomas, un acuerdo con el grupo de trabajo de Formación de Recursos Humanos Científicos e Ingenierías de la OEA para la realización de encuestas sobre la visión de graduados y empleadores, a nivel latinoamericano, un acuerdo con CONFEDI y ADIMRA para implementar en la carrera de Ingeniería Industrial, formación en competencias relacionadas con gerenciamiento y vinculación tecnológica. Y posiblemente el proyecto más importante para asegurar las bases y la consolidación a futuro del Plan, que es el acuerdo entre el INET y la SPU para apoyar la articulación entre la formación técnica en los niveles secundario y universitario para la mejora continua de los dos niveles y la generación de vocaciones tempranas.

En cuanto al eje “Aporte al desarrollo territorial sostenible”, se puso en marcha el Consejo Consultivo Nacional de Educación Superior en Ingeniería para el Desarrollo Sostenible, conformado por el Estado Nacional, Universidades, Empresas y Trabajadores, quienes comenzaron a realizan exhaustivos análisis para determinar el tipo de demanda de recursos humanos en cada territorio específico donde se encuentran enclavadas las universidades, el monitoreo de graduados, y una plataforma para medir los niveles de satisfacción de graduados y empleadores.

Se participó en Mesas Sectoriales en el marco del Plan Industrial 2020, Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial, Plan de Ordenamiento Territorial, Plan de Desarrollo Minero, Plan de Desarrollo Energético, Plan Nacional de Telecomunicaciones, entre otros, y se firmaron convenios entre los Ministerios de Educación e Industria, la Cámara Argentina de Fabricantes de Medicamentos Genéricos y CONFEDI para la formación de recursos humanos calificados para los procesos de fabricación.

Se lanzó el proyecto AGROVALOR conjuntamente con el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca para la mejora de las producciones primarias y el agregado de valor en origen para los complejos productivos agropecuarios, y están en trámite convenios con la Secretaría de Minería de la Nación para trabajar conjuntamente con el sistema universitario el Plan Nacional de Capacitaciones Mineras, y con la Secretaría de Energía para la formación de recursos humanos en el sector energético.

Se apoyó la puesta en marcha de carreras en áreas de vacancia nacional o territorial, como la Ingeniería Ferroviaria en la Facultad Regional Delta de la Universidad Tecnológica Nacional, Ingeniería Mecatrónica en la Universidad Nacional de San Luis, Ingeniería en Petróleo en la Universidad Nacional de Jujuy e Ingeniería en Telecomunicaciones en la Universidad Nacional de Río Negro. A eso, se sumó el acompañamiento a la puesta en marcha de la Tecnicatura en Material Rodante Ferroviario con la Facultad Regional Haedo de la Universidad Tecnológica Nacional, Tecnicatura en Producción Textil en Resistencia con la Universidad Nacional del Nordeste, Formación de Técnicos en Petróleo, Energía y Geología en la Universidad Nacional de Jujuy, Técnicatura en Yacimientos No Convencionales en Cutral Co con la Facultad Regional Neuquén de la Universidad Tecnológica Nacional, Tecnicatura en Bioprocesos y en Electromecánica en Alejandro Roca (Córdoba) con la  Universidad Nacional de Río Cuarto y Técnicatura en Procesos Mineros en La Toma con la Universidad Nacional de San Luis.

También se puso en marcha el proyecto Doctorar, adjudicando becas para nuevos doctorandos y docentes de facultades de ingeniería.

Sobre el tercer eje, “Internacionalización de las Ingenierías” se avanzó en convenios con diversos países Latinoamericanos y comunidades regionales como el MERCOSUR, UNASUR, IESALC y la Cumbre Iberoamericana, que permiten que nuestros títulos de Ingeniería sean automáticamente reconocidos en Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile, Colombia y México, y que, además, se realicen proyectos estratégicos integrales. A su vez, se lograron lazos de apoyo y cooperación con Alemania, Italia y Francia, que realizan un reconocimiento recíproco de los períodos de estudios, los diplomas y la doble titulación. Entre ellos, acuerdo con el Grupo 2 de Formación de Recursos Humanos Científicos y en Ingenierías de OEA, la Unión Panamericana de Ingeniería (UPADI) y la Asociación Iberoamericana de Instituciones de Enseñanza de la Ingeniería (ASIBEI) para la puesta en marcha del Proyecto de Movilidad e Intercambio de Estudiantes, Docentes y Graduados de Ingeniería en América, la constitución de la Comisión Bilateral en Ingeniería entre  Argentina y México para el reconocimiento automático de tramos de carreras y titulaciones, en un marco de formación equivalente y aseguramiento de la calidad, y acuerdos con países de la Unión Europea, propiciando proyectos cooperativos y formación en áreas de vacancia.

También, se consiguió una importante presencia mundial de Argentina como miembro plenario de Comités y Federaciones Internacionales, y de asociaciones nacionales de ingeniería en congresos y foros mundiales y, gracias al apoyo del a SPU, facultades de Ingenierías pudieron participar en foros educativos internacionales.

Asimismo, se apoyó la realización del Foro de Universidades y Empresas Argentinas y Francesas en conjunto con la Embajada de Francia y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, se acordó un trabajo conjunto para la implementación de Centros de Capacitación Tecnológica,  y se firmó convenios con la Embajada de Rumania para la puesta en marcha de un convenio de cooperación en ingeniería, con prioridad en Ferroviaria.

En 2014, SPU apoyará la realización del Congreso Latinoamericano y del Caribe de Ingeniería 2014, que organiza el Centro Argentino de Ingenieros a través del pago de la inscripción y la movilidad de hasta 500 alumnos avanzados de ingeniería.

 

¿Cuántos estudiantes de ingeniería se graduaban en 2003 y cuántos hoy?


 

Graduados 2003 2011 %
Universidades Públicas 4.120 5.475 33%
Universidades Privadas 953 1.060 11%
Total 5.073 6.535 29%

 

A lo largo de la década, la graduación de ingenieros en las universidades públicas pasó por distintos períodos, aunque en los últimos años las perspectivas cada vez son más alentadoras. Desde 2003 a 2007, el incremento de alumnos que obtenían su título fue lento, subiendo de 4.120 recibidos a alrededor de 4.300. En el año 2008, esa cifra aumentó a 4.900, número que se mantiene constante hasta 2010. El salto hacia una cifra superior se experimentó un año después, cuando en 2011 los graduados ascendieron a 5.475, demostrando un incremento del 33% en los primeros ocho años. Los datos preliminares, aseverarían que en 2012 este ritmo se mantuvo en ascenso.

Estos datos expresan y revelan los tiempos que fueron necesarios esperar, desde que se implementaron las acciones hasta que se pudo ver su impacto, ya que todo comenzó en 2003, con los procesos de acreditación de carreras y la puesta en marcha de los planes de mejoras.

En 2005, la Secretaría de Políticas Universitarias puso en marcha el Proyecto de Mejoramiento de la Ingeniería (PROMEI), cuyas acciones generaron un primer impacto en la graduación, que se vio reflejado en 2008. Su profundización, y la ampliación de los proyectos de mejoramiento con PROMEI II en 2007, tuvieron un impacto directo en el incremento de la titulación en 2011.

En este mismo contexto, no solamente se vieron grandes resultados de estas acciones en la cantidad de graduados en ingenierías, sino más aun, en el importantísimo aumento en la retención y permanencia de los alumnos avanzados con más del 75% de la carrera aprobada: cuando en 2003 cursaban en esta etapa 17.421 alumnos, para 2011 se tenía en sus aulas a 32.487… ¡un crecimiento del 86%!

Este porcentaje no se reflejó directamente en la graduación, sin embargo, esta disparidad se debe, en gran parte, a que más del 80% de estos alumnos avanzados ingresa al mercado laboral con jornada completa antes de finalizar su carrera.

 

¿Cuántos graduados de ingeniería por año se necesitan para asegurar un desarrollo sostenible del modelo productivo y del sistema científico y tecnológico?


Tal como lo dice el lema del programa, se necesita alcanzar una graduación de alrededor de 10.000 ingenieros por año, proyección que se definió teniendo en cuenta las actuales necesidades insatisfechas y las áreas aun no desarrolladas que se desearían consolidar.

Por un lado, entonces, el plan apunta a duplicar la cantidad de egresados, y por el otro, además, a consolidar su formación, no sólo técnica y tecnológica, sino con una visión sistémica no sólo a nivel nacional, sino global, fomentando aspectos tales como la cultura emprendedora; para que no solo puedan trabajar como empleados en relación de dependencia, sino que siente las bases para potenciales empresarios de firmas de base tecnológica, e ingenieros que se dediquen a áreas de investigación, desarrollo y transferencia.

 

¿Cuáles son las carreras de ingeniería que hoy demanda el mercado, cuáles hace diez años y qué se estima a futuro?


La demanda del mercado actual es completamente diferente y grandemente beneficiosa de lo que se vivía desde hace 10 años hacia atrás. Antes de 2003, Argentina venía de una época en que se había mandado a los científicos, literalmente, “a lavar los platos” y el lema del “ingeniero taxista”.

Las políticas macro económicas habían devastado todo intento de construir un país con desarrollo industrial y tecnológico propio. Se cerraron o privatizaron industrias emblemáticas como la Fábrica Militar de Aviones, SOMISA, Altos Hornos Zapla, YPF, entre otras, y decrecieron considerablemente las actividades de investigación y tecnología en los diversos organismos. Como consecuencia de ello, la solicitud de carreras tradicionales tales como Industrial, Mecánica, Química, Eléctrica, Alimentos, Civil, entre otras, disminuyó de manera abrupta, y por entonces, la demanda apuntó a carreras como la Ingeniería Informática y en Sistemas, atento a la sostenida incorporación de la temática en la vida diaria.

A partir de 2003 el cambio fue radical. El nuevo gobierno trajo consigo un paradigma totalmente diferente, que tuvo como principal objetivo activar el aparato productivo que se encontraba totalmente paralizado. Con este movimiento los resultados positivos no tardaron en llegar, y esto se tradujo en la gran noticia de que el índice de desocupación disminuyó del 22% al 7% en una década. Esto trajo consigo, además, un excelente crecimiento en la demanda de profesionales de la ingeniería.

Tal fue el impacto, que la solicitud actual de ingenieros, ya no alcanza a ser suplida con la cantidad de graduados que hoy tienen nuestras facultades.
En algunas áreas, potenciando la graduación se soluciona la carencia. En otras, es necesario un fuerte trabajo para que lo que aumente sea el ingreso a las carreras, por ejemplo en Ingeniería Informática, en Sistemas y Computación, e Ingeniería en Minas.

 

¿Cuál es la relación de graduados con otros países?


En los países desarrollados como Alemania, Francia o China, hay alrededor de 1 nuevo graduado en ingeniería  cada 2.000 o 2.500 habitantes. En Latinoamérica la realidad es muy diferente. Según el país, se puede encontrar 1 nuevo ingeniero por entre 4.500 a 10.000 habitantes.

En Argentina, se vio una importante mejora en tan solo una década. Cuando en 2003 se graduaba 1 nuevo ingeniero cada 8.000 habitantes, en 2011 se llegó a una relación de 1 cada 6.100 habitantes.

El nuevo desafío es avanzar de cara a 2020. Es por ello que el objetivo hacia donde se inclinan las acciones del Plan, es que contemos para entonces, con 1 ingeniero cada 4.000 habitantes. Eso, nos ubicará entre los mejores de Latinoamérica y reducirá a la mitad la brecha con los países desarrollados.

Para sostener este nivel de graduación necesario, es imprescindible sentar las bases desde muy temprano, asegurando una relación directa y sostenible entre la formación técnica secundaria y las facultades con carreras científicas y tecnológicas, de modo de generar las vocaciones necesarias que aseguren un ingreso y una graduación acorde.

 

¿Cómo ha evolucionado la matrícula en las carreras de ingeniería, en cuáles  se ha incrementado y  si hay especialidades en las que ha disminuido?


Paradójicamente, en el período de mayor crisis de nuestro país (entre 2000 y 2003) fue cuando la totalidad del sistema universitario experimentó los índices más altos de ingresantes a sus carreras. Luego de ello, comenzó un período de decrecimiento, especialmente en las Ingenierías. En tan solo 3 años se perdieron más de 3.600 alumnos, tanto que cuando en 2003 hubo 33.129 ingresantes, en 2006 fueron solo 29.506. Afortunadamente desde entonces, comenzaría un período de recuperación lento pero sostenido, que permitió volver a igualar e incluso superar los primeros índices. Ya para 2011, el número de inscriptos fue de 33.972.

En este período, se ve un cambio radical respecto a años anteriores; crecen las matrículas en Ingeniería Civil, Electromecánica, Materiales, Mecánica, Minas, Petróleo y Química; y disminuye en Informática, Sistemas, Electrónica, Eléctrica y Telecomunicaciones.

Si bien no existen análisis sistémicos de este comportamiento, el crecimiento de la matrícula en las carreras tradicionales de ingeniería, está relacionado con el crecimiento sostenido de la industria metalmecánica, química y de maquinaria y equipos, así como Ingeniería Civil con el crecimiento de la construcción.

Por otro lado la caída de las ingenierías del área de TIC´s es un fenómeno que se observa a nivel mundial, en los países occidentales, y estudios realizados en Europa, por ejemplo, indican que los jóvenes se perciben a sí mismos como usuarios de la tecnología (que proviene del extremo Oriente) y no como potenciales desarrolladores de la misma. Algunas encuestas parciales en Argentina, realizadas por la

Cámara de  Empresas de Software y Servicios Informáticos (CESSI) muestran un comportamiento similar.

Atento a que el país ha decidido, en el marco del Plan Industrial 2020, ser un productor mundial en materia de Software y Servicios Informáticos, se han desarrollado a partir de 2008 proyectos específicos de formación de programadores, analistas, licenciados e ingenieros, que han permitido recuperar matrícula, aunque sin alcanzar los picos del año 2000. De todos modos ha crecido la cantidad total de alumnos, por mejoras en la retención y lentamente comienza a incrementarse la cantidad de graduados.

 

¿En cuántos años promedio se gradúa un estudiante de ingeniería?


Los planes de estudio de Ingeniería están confeccionados para que la carrera tenga una duración de entre 5 a 5 años y medio. Pero eso es solo en teoría, y considerando que el alumno se dedique exclusivamente al estudio. Las estadísticas revelan, que en la práctica, esto se extiende entre 7 y 9 años.

Son diversos los factores responsables de esta demora, sin embargo se destacan dos; la repitencia en el primer año de la carrera, y la inserción laboral temprana a tiempo completo. Es por ello, que para revertir ambas situaciones, el PEFI puso en marcha dos acciones tanto al inicio como al final de la carrera. La articulación universidad - escuelas secundarias, y la nivelación de los ingresantes en el primer caso; la vinculación empresa (empleador), alumno (empleado) y universidad, en el segundo; y el programa nacional de Becas Bicentenario para todo el trayecto educativo.

 

¿Cuál es la relación entre los estudiantes avanzados y el mercado laboral?


Las estadísticas dictan que la inserción laboral de los estudiantes de Ingeniería está asegurada. El último relevamiento realizado en 2012, dio como resultado que el 80% de los alumnos avanzados está inserto laboralmente, ya sea de modo parcial o intensivo. De ese total, más del 80% se encuentra en relación de dependencia, y el 20% restante como emprendedor o pasante.

 

¿Cuántas son las carreras de ingeniería y en cuántas universidades se dictan, públicas y privadas?


En nuestro país, contamos con 21 carreras de Ingeniería; Aeronáutica, Agrimensura, Alimentos, Ambiental, Biomédica o Bioingeniería, Civil, Computación, Eléctrica, Electromecánica, Electrónica, Hidráulica, Industrial, Informática o Sistemas, Materiales, Mecánica, Metalúrgica, Minas, Nuclear, Petróleo, Química y Telecomunicaciones, y a ellas se suman otras 4; Mecatrónica, Naval, Textil y Pesquera, que aún no han sido declaradas de interés público.

Actualmente, la oferta de estas carreras asciende a 436; 344 es universidades públicas y 92 en privadas. Estas carreras son dictadas en 76 universidades e institutos universitarios, sobre un total de 103.

Título Total Pública Privada
Aeronáutica 4 4 0
Agrimensura 13 11 2
Alimentos 23 18 5
Ambiental 7 4 3
Bioingeniería 8 6 2
Civil 41 36 5
Computación 7 5 2
Eléctrica 24 23 1
Electromecánica 29 25 4
Electrónica 45 36 9
Hidráulica 3 3 -
Industrial 54 40 14
Informática 63 31 32
Materiales 4 4 -
Mecánica 33 30 3
Metalúrgica 2 2  
Minas 5 5 -
No Unificadas 24 21 3
Nuclear 1 1 -
Petróleo 4 3 1
Química 33 32 1
Telecomunicaciones 9 4 5
TOTALES 436 344 92

 

¿De cuánto fue la inversión y en qué áreas?


Desde 2005, año que se puso en marcha los Proyectos de Mejoramiento de la Enseñanza de la Ingeniería, hasta 2014, se habrá invertido más de 750 millones de pesos. Este Proyecto, ya alcanzó al 100% de las 21 carreras acreditadas de universidades públicas, asegurando en todas ellas; por un lado, la calidad de formación de sus egresados de acuerdo a estándares nacionales comparables internacionalmente y, por el otro, mejorar los indicadores de retención, permanencia y graduación.

Otro de los factores fundamentales en la mejora de los indicadores académicos fue la puesta en marcha en 2009 del Programa Nacional de Becas Bicentenario, que subvencionó en 2013 a más de 45.000 alumnos de carreras científicas y tecnológicas, disminuyendo la necesidad de los estudiantes de trabajar, y permitiéndoles, por el contrario, la dedicación exclusiva al estudio.

Fue por el éxito obtenido, que en 2013 se redobló la apuesta, y se agregó al  Programa la línea de becas para alumnos avanzados. Alcanzó a  2.000 estudiantes de ingeniería con una inversión de 50.000.000 de pesos anuales.

En 2014, se sumará a ello el Plan Estímulo a la Graduación de Alumnos de Ingeniería, que a través de acuerdos con los empleadores, apoyará la graduación de 2.000 alumnos avanzados que trabajan, con una inversión de 50.000.000 de pesos por año.

 

Aspectos destacados de carreras que incrementaron mucho su matrícula, vinculadas al desarrollo de alguna actividad específica


Realizando un análisis cuantitativo en las diversas facultades, se observa un crecimiento de la matricula de las ingenierías tradicionales; Civil, Industrial, Electromecánica y Mecánica, Metalmecánica, de Maquinaria y Equipos, y Minas. Este comportamiento, indica a priori la idea que tienen padres y alumnos acerca de cuáles carreras las consideran con un alto potencial de futura inserción laboral.

El caso del incremento en las carreras de Informática, Electrónica y Telecomunicaciones no es un fenómeno local, sino mundial. El pico de ingresantes se dio en 2000 y, al menos en Europa, lo relacionaron al efecto 2K (la potencial caída de sistemas informáticos por el cambio de milenio). Luego, comenzó una caída de la matrícula. En Argentina, esta disminución se registró hasta 2007, año en que se pusieron en marcha proyectos de apoyo a la formación en Informática. Igualmente, el PEFI apunta a seguir avanzando en este sentido, para lograr superar el número de ingresantes de 2003.

 

¿Cómo es la relación de la cantidad de estudiantes de ingeniería con la de otras carreras?: Crecimiento de la matrícula en carreras prioritarias y en carreras tradicionales


En las universidades públicas, el porcentaje de ingresos a carreras de ingeniería se ubica en el 11% aproximadamente de la cantidad total de ingresantes; alrededor de 34.000 nuevos alumnos sobre un total de 315.000.

En las universidades privadas, la cantidad de ingresantes a carreras de ingeniería es aproximadamente el 4%. Alrededor de 4.000 por año en ingeniería sobre un total de 100.000.

En cuanto a la evolución comparativa, el crecimiento del ingreso en la década fue del orden del 4%, produciéndose un decrecimiento hasta 2006 y un incremento sostenido a partir de esa fecha.

El incremento de estudiantes totales es de un 24%, indicando una mejora de la retención. Actualmente hay 150.000 estudiantes de ingeniería y 32.000  estudiantes de ciencias agropecuarias.

La graduación en 2011 en carreras de ingeniería y ciencias agropecuarias en universidades públicas representó el 9,5% del total de graduados en el año, porcentaje coincidente con el de de ingresantes hasta hace siete años atrás. Este indicador muestra que contrariamente a lo que ocurría históricamente, las carreras de ingeniería se ubican en el promedio de graduación del sistema, producto de las políticas de retención.

 

¿En qué consistirá la beca estímulo para estudiantes de ingeniería?


El Plan de Estímulo a la Graduación de Estudiantes de Ingeniería, surge de la necesidad de relacionar a la universidad con las empresas, ya que el 80% de los estudiantes avanzados trabajan.

El mismo, tiene como objetivos revertir las problemáticas que surgen de la incompatibilidad entre la carga horaria laboral y la necesidad de finalizar el cursado, la imposibilidad de acreditar competencias laborales como créditos académicos, la dificultad de realizar proyectos dentro de las empresas que, a su vez, puedan ser considerados como trabajo final de la carrera o tesina de grado, la indiferencia de los empleadores de contar con profesionales en sus plantas, los compromisos y responsabilidades personales que asume el estudiante al lograr su independencia económica, etc.

Por lo expuesto, es que se avanzó fuertemente en diálogos y acuerdos entre estudiantes, unidades académicas y empleadores, con el fin de definir beneficios asociados en los casos de trabajos en relación de dependencia. A su vez, se consideró conveniente que las unidades académicas, además de impulsar la graduación, apoyen al estudiante en la consolidación de su propio emprendimiento productivo.

El Plan Estímulo prevé que el proyecto de trabajo que se consensue entre la universidad y la empresa, permita la graduación del estudiante en un plazo no superior a un año y, en la medida que cumplan con el mismo, se le abonará desde la SPU un estímulo económico, que al momento de la graduación completará una total de 25.000 pesos.

 

¿Cómo se prevé articular la educación técnica entre los distintos niveles educativos?


En 2013, INET y SPU trabajaron fuertemente en la puesta en marcha de un proyecto conjunto de Mejoramiento de la Enseñanza de Lengua y Ciencias Exactas y Naturales en escuelas secundarias de educación técnica.

Se desarrollarán con un horizonte plurianual de tres años de duración, bajo los siguientes ejes de trabajo:

•    El mejoramiento de la enseñanza de Lengua y Ciencias Exactas y Naturales.
•    La generación de vocaciones científicas y tecnológicas.
•    La formación docente continua de los profesores del secundario.

Los objetivos generales son:

•    Mejorar la calidad de formación de los egresados de escuelas secundarias de educación técnica, tomando en consideración los núcleos de aprendizaje prioritarios de las disciplinas involucradas, los marcos de referencia para la homologación de títulos técnicos y las competencias de acceso básicas, transversales y disciplinares requeridas para el ingreso a carreras científicas y tecnológicas.
•    Impactar en el ingreso a la Universidad, tanto cuantitativa como cualitativamente, especialmente en las carreras científicas y tecnológicas.